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Reportaje en la revista COSAS

Revista CosasSon muchos los proyectos que la artista guarda todavía hacia delante. Con su fe puesta en Dios y en una sincera gratitud a la vida, para ella la única decisión correcta es la de ser feliz.

“Tomé en serio mi trabajo desde el primer día”

Bautizada como Pancarita, esta promesa artística tuvo la suficiente convicción como para desde muy chica saber que lo que quería era ser artista. Criada entre el campo y la ciudad, cultivó desde muy temprano el gusto por el folklore andino que hoy fusiona con el rock. Su sensibilidad por la música y la danza, y su dedicación por explotar lo mejor de ambas le han permitido dar un paso fuera de Bolivia. En Miami, donde vive actualmente, su proyecto musical, producto de un largo trabajo, ha sido muy bien acogido.

La ollita

La ollita es el nombre de un personaje que Pancara interpretara a sus 3 años. “La idea era representar un cuento para los niños desamparados, así que mi mamá me disfrazó de ollita y así partí muy contenta a actuar para ellos”. El baile, una cualidad que para ella es tan natural como leer o escribir, se reveló en su personalidad desde muy niña. “Mi primer show lo monté en mi casa. Como había tomado clases de baile español, quise hacer una presentación para todo el edificio”.
Sin restricciones para crear y para expresarse, ya a los 12 compuso su primera canción y a los 19 escribió su primer libro de poesías. “Donde nadie ve cosas yo veo algo que me inspira, en especial en la naturaleza”.

Combinando la danza con los estudios, Pancara formó parte del cuerpo de baile de los Kjarkas y terminó la carrera de Administración de Empresas en la Universidad Católica. Siempre atraída por lo artístico, su tesis de grado se enmarcó en lo que hace a la gestión cultural, tema que complementó luego con su tesis de maestría en Comercio Internacional, en la que se plantea hacer realidad el desafío de dar oportunidad en el exterior a artistas bolivianos.

Empeñada en evolucionar como artista y dueña de una voluntad a toda prueba, Pancara nunca se conformó con la idea de no trascender. Estricta con ella misma, pero también con quienes compartían su trabajo, formó una primera banda con la que produjo su primer disco: “El que se faltaba o no lo tomaba en serio, estaba simplemente fuera. Había mucha informalidad y al principio era muy difícil trabajar. Pero gracias a esa rigidez llegamos al final con un disco de 15 canciones”, recuerda.

Dedicada a la música en alma y corazón, ya son 7 los años que Pancara crea y compone a rienda suelta. “Estamos solos”, grupo que conformó con Elmer Hermosa, y “Carnaval del amor”, trabajo en el que se lanza como solista, catapultan su sensibilidad a un espacio en el que la necesidad de hacer del folklore boliviano un protagonista es más fuerte. “Como compositora sentía que el reto no estaba completo. Así que el tercer álbum que estoy haciendo es sobre rock andino”, revela.

Miami: recoger lo sembrado

“Creo que la carrera de músico son muchos pasitos chicos y de repente un paso grande. Ahora se está empezando a ver mi trabajo”, un resultado producto de varios años de perfeccionamiento y aprendizaje; de proponer, de crear, de aceptar críticas, de rectificar, pero también de reconocimientos. “A la gente que he ido contactando en este proceso le ha gustado mi trabajo. Lo más importante para mí es que me respetan mucho como compositora, como artista. Mi opinión es bien escuchada igual que yo escucho la de otros. He madurado como música y como productora porque también ya estoy coproduciendo”.
Pero llegar a Miami fue mucho más que aprovechar de ciertos contactos; fue una iniciativa y un impulso movido por la pasión y por la seguridad de mostrar un buen resultado. “Cuando me fui a Miami no tenía ningún contacto. Nadie te está esperando con los brazos abiertos. Me entré a Universal Studios y me presenté como una cantante boliviana con un proyecto. La fusión les gustó mucho a los productores y eso me abrió las puertas. Era algo novedoso que tal vez no estaba con los stándares de allá, pero era un trabajo grande. Tomé muy en serio este trabajo desde el primer día”, y agrega: “Esto es el resultado de haber tocado muchas puertas y de mucha siembra. Nadie te está esperando del otro lado. Hay que ir por ello”, afirma convencida.

Cumplir un sueño

Optimista, positiva  y agradecida, Pancara corona hoy un proyecto para el cual el universo, Dios y las personas que han creído en ella, han sido fundamentales. “Por donde voy siempre encuentro un ángel. Es un momento muy importante en mi vida. Estoy haciendo realidad el disco que he soñado por tantos años”. Sin desviarse ni por un minuto de su objetivo y de sus convicciones, para ella este trabajo es también producto de su instinto, ese que le lleva a estar segura de que su camino es el correcto, y aclara: “Siempre he sabido que fusionar, que hacer música a mi modo y obedecer a mi instinto, estaba bien. Mucha gente intenta cambiarte y está bien escucharlos, pero la perseverancia sobre lo que uno cree es la que da resultados”.

Un Mega Proyecto

Escoger el mejor estudio y a los mejores técnicos de sonido, mezcladores, músicos y productores no fue un obstáculo para darle a su trabajo la mejor calidad. En Bolivia o en Miami, Pancara Iturralde se preocupó de exigir lo mejor de la calidad humana y profesional de su entorno artístico. “Este es un mega proyecto no solo por la gente que está trabajando, por el tiempo, el esfuerzo, y el reto de fusionar dos ritmos, sino por el costo y por la calidad profesional. Es gente muy ocupada y también muy cara. Pero el valor de la contribución musical de ellos al proyecto lo hace insuperable”.  
Al más alto de los niveles artísticos, fueron no otros que los productores artísticos de Carlos Vives y los músicos que apoyan a Shakira, y a Eros Ramasotti los que ella eligió para coronar su sueño. “Me gustó mucho su forma de fusionar el pop internacional con el folklore. Es muy importante la química a la hora de trabajar también. Claro que llegar a esta gente fue un largo proceso”.
A un año de trabajo y de largas sesiones de grabación y composiciones que no se materializan sino en un disco, Pancara vuelve a Bolivia a presentar una de las canciones de este álbum. “Para este disco invité a los Kjarkas a interpretar una canción que es la que vine a presentar ahora”.
Son muchos los proyectos que la artista guarda todavía hacia delante. Con su fe puesta en Dios y en una sincera gratitud a la vida, para ella la única decisión correcta es la de ser feliz.

Fuente revista cosas 2009
 

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